Durante agosto, una delegación del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Santiago de Chile realizó una nueva edición de las 48 Horas de Innovación en la Universidad Nacional del Sur, ubicada en Bahía Blanca, Argentina. La actividad forma parte del Work Package 4 (WP4) del proyecto internacional TechTraPlastiCE, paquete de trabajo liderado por el Departamento y orientado al desarrollo de iniciativas de transferencia de conocimiento en economía circular y reciclaje de plásticos.
En representación del Departamento participaron el Dr. Pavlo Santander; el Dr. Daniel Gálvez; la Dra. Andrea Espinoza, directora del Magíster en Ciencias de la Ingeniería, mención Ingeniería Industrial; y la Dra. Lorena Delgado, directora del Laboratorio de Emprendimiento e Innovación (LEIND).
Durante la actividad, la delegación académica estuvo a cargo de implementar la metodología y acompañar a los equipos en las distintas etapas del proceso, aportando perspectivas relacionadas con innovación, sostenibilidad, logística y desarrollo territorial. El formato intensivo permitió que las y los participantes avanzaran rápidamente desde el análisis de una problemática hasta la formulación de una propuesta.“Las 48 Horas de Innovación son una actividad de creatividad que busca generar un gran número de ideas en poco tiempo. Se plantea una problemática o un desafío general proveniente de las empresas y los estudiantes trabajan contrarreloj en la generación de propuestas y en la elección de la idea que presentarán durante la jornada final”, explicó la Dra. Lorena Delgado.
El desafío tomó como punto de partida las necesidades del entorno anfitrión. Por ello, los equipos debieron observar el problema desde una perspectiva amplia, considerando las relaciones entre los distintos actores del territorio y las condiciones que podrían facilitar o dificultar la implementación de sus propuestas.
“Los estudiantes debieron generar ideas y soluciones potenciales para abordar problemas específicos de la gestión del plástico en esta región, considerando sus particularidades, sus actores y sus dinámicas”, señaló el Dr. Pavlo Santander.
Además de la creatividad y pertinencia de las propuestas, la experiencia permitió identificar los pasos necesarios para que las ideas puedan avanzar hacia soluciones concretas y pilotos aplicables. Este proceso resulta fundamental para proyectar la transferencia del conocimiento generado en las universidades hacia la industria.
“Respecto del potencial de las ideas, hay varias que se distinguen por incorporar un componente territorial. Es decir, consideran las características de Bahía Blanca y sus alrededores, así como de las organizaciones que proponen el desafío, lo que hace que sean adecuadas para responder a los desafíos del reciclaje de plásticos. Sin embargo, en esta etapa solo son ideas. Aún es necesario constituirlas como soluciones y, posteriormente, definir un piloto que pueda ser implementado. Tanto las ideas desarrolladas como los aprendizajes obtenidos durante las 48 Horas de Innovación en la Universidad Nacional del Sur nos ayudarán a establecer formas de transferencia del conocimiento entre las universidades y hacia la industria, con el propósito de apoyar el reciclaje de plásticos”, explicó la Dra. Andrea Espinoza.
La edición desarrollada en Bahía Blanca permitió completar la implementación piloto de esta metodología en las tres universidades contempladas por el proyecto: la Universidad Nacional de Colombia, la Universidad de Santiago de Chile y la Universidad Nacional del Sur. De esta manera, el Departamento dio cumplimiento a una de las actividades comprometidas en el WP4 de TechTraPlastiCE.
Las experiencias desarrolladas en los tres países también entregaron a los académicos una perspectiva comparativa sobre la manera en que una misma problemática puede adquirir características diferentes según el territorio donde se aborda,“Hemos podido apreciar aspectos técnicos de las soluciones que se repiten entre los distintos países, especialmente en la forma de tratar los residuos, pero también diferencias relacionadas con cada contexto. Los grupos lograron adaptar sus propuestas a la manera en que se relacionan los actores y se gestiona la cadena logística en el territorio”, explicó el Dr. Daniel Gálvez.
La etapa final consistió en la presentación de los proyectos ante un jurado. Este ejercicio exigió que los equipos organizaran sus principales argumentos y comunicaran con claridad el problema identificado, la solución diseñada y sus posibilidades de implementación. Con la realización de esta tercera experiencia, el Departamento de Ingeniería Industrial avanzó en el cumplimiento de las actividades del WP4 y fortaleció la colaboración internacional impulsada por TechTraPlastiCE. Los aprendizajes obtenidos permitirán orientar futuras acciones de transferencia de conocimiento entre las universidades y la industria, junto con contribuir a la formación de estudiantes capaces de enfrentar desafíos reales mediante soluciones innovadoras, sostenibles y pertinentes para cada territorio.





