El proyecto, desarrollado desde el Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Santiago de Chile, en colaboración con áreas de Derecho y Relaciones Internacionales, será presentado el próximo 20 de noviembre en Shanghái, China. La iniciativa busca facilitar la vinculación entre empresas de ambos países, conectando necesidades del sector productivo con proveedores y soluciones tecnológicas.
El Departamento de Ingeniería Industrial (DII) de la Universidad de Santiago de Chile impulsa SILKLAB, una iniciativa orientada a fortalecer la colaboración empresarial y tecnológica entre Chile y China, mediante la identificación de oportunidades que permitan responder a desafíos concretos del sector productivo nacional.
Su lanzamiento está previsto para el próximo 20 de noviembre en Shanghái, China, en el marco de Chile Week-APEC, instancia en la que se dará a conocer una propuesta que busca facilitar el acceso de empresas chilenas a proveedores, equipamiento y soluciones tecnológicas disponibles en el mercado chino.
La iniciativa surge en un contexto de importante intercambio comercial entre ambos países. Según cifras de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI), durante 2025 el comercio bilateral alcanzó los US$65.332 millones, equivalentes al 32,7% del comercio exterior chileno.
Pese a la magnitud de esta relación comercial, persisten desafíos para las empresas que buscan identificar proveedores, evaluar alternativas tecnológicas y gestionar aspectos asociados a su implementación, especialmente frente a diferencias culturales, idiomáticas, legales y comerciales.
El origen de SILKLAB se remonta a conversaciones impulsadas desde Rectoría de la Universidad de Santiago de Chile para explorar nuevas oportunidades de vinculación con China.
Según explicó el director del Departamento de Ingeniería Industrial, Dr. Miguel Alfaro, inicialmente se evaluaron distintas alternativas de colaboración académica, entre ellas la creación de un diplomado o un centro especializado. Sin embargo, durante este proceso se identificó una oportunidad para desarrollar una propuesta que respondiera a necesidades concretas de empresas de ambos países, “Al parecer hay una necesidad que no está satisfecha, que es la relación entre empresas chilenas y empresas chinas”, señaló el académico.
Esta identificación de oportunidades permitió orientar el proyecto hacia un modelo de vinculación que busca conectar las capacidades tecnológicas y productivas del mercado chino con los requerimientos de empresas chilenas, incorporando conocimientos de ingeniería, gestión y colaboración interdisciplinaria.
Uno de los principales componentes de SILKLAB es el desarrollo de un modelo matemático destinado a analizar la compatibilidad entre los requerimientos de las empresas y las soluciones disponibles, considerando criterios de similitud y complementariedad.
El subdirector de Gestión del Departamento de Ingeniería Industrial, Alejandro Avendaño, explicó que uno de los desafíos que busca abordar la iniciativa son las dificultades que enfrentan las organizaciones al establecer relaciones comerciales en contextos internacionales, “Hay una barrera cultural que generó una brecha, una distancia para desarrollar negocios entre Chile y China”, señaló.
En este contexto, el modelo en desarrollo busca contribuir a la identificación de oportunidades de colaboración entre empresas, facilitando el encuentro entre quienes requieren soluciones y quienes cuentan con las capacidades para ofrecerlas.
La propuesta considera una vinculación en ambas direcciones. Como explicó Avendaño, se trata de “buscar la similitud y la complementariedad para unir clientes y proveedores en ambas direcciones”.
Además de facilitar estos contactos, SILKLAB contempla explorar mecanismos de acompañamiento que permitan evaluar aspectos técnicos, legales, logísticos y financieros asociados a cada oportunidad, Además de conectar la necesidad entre cliente y proveedor, hay un acompañamiento”, agregó el subdirector de Gestión.
De esta manera, el proyecto busca avanzar hacia una propuesta que no se limite al contacto inicial entre organizaciones, sino que también contribuya a identificar las condiciones necesarias para evaluar la viabilidad de posibles iniciativas de colaboración.
Actualmente, SILKLAB se encuentra en una etapa de desarrollo y exploración comercial, orientada a incorporar empresas interesadas, identificar necesidades del sector productivo y evaluar posibles soluciones tecnológicas.
Tras su presentación en Shanghái, el equipo espera avanzar en el pilotaje de la plataforma y explorar nuevas oportunidades de colaboración entre empresas chilenas y chinas, considerando la viabilidad técnica, comercial y financiera de cada iniciativa.
Al respecto, el director del Departamento de Ingeniería Industrial, Dr. Miguel Alfaro, destacó la importancia de avanzar de manera gradual, considerando las necesidades identificadas y las capacidades de respuesta del proyecto, “Uno debe dimensionar la demanda que va a tener y responder a esa dimensión de la demanda”, explicó.
La fecha de un eventual lanzamiento en Chile todavía está por definirse y dependerá de los avances del proyecto y de las oportunidades de colaboración que se identifiquen durante las próximas etapas.
Vinculación con el medio, formación e internacionalización
Más allá de su dimensión empresarial y tecnológica, SILKLAB representa una oportunidad para proyectar las capacidades del Departamento de Ingeniería Industrial hacia nuevos espacios de colaboración internacional, vinculando el conocimiento académico con necesidades reales del entorno productivo.
La iniciativa permite poner en valor competencias propias de la Ingeniería Industrial, como el análisis de sistemas, el modelamiento matemático, la gestión de operaciones y la evaluación de alternativas tecnológicas, aplicadas a la identificación de oportunidades de colaboración entre organizaciones.
En este sentido, el Dr. Miguel Alfaro destacó la relación entre el desarrollo de la iniciativa y el enfoque formativo del Departamento: “En el fondo, somos un ejemplo de lo que queremos enseñar”.
A medida que el proyecto avance, también podría abrir oportunidades para la participación de estudiantes en iniciativas de trabajo aplicado, vinculadas con desafíos de ingeniería, gestión y desarrollo tecnológico, “La iniciativa puede ser una puerta para que participen en proyectos vinculados con desafíos concretos”, comentó el director.
Asimismo, el equipo espera explorar vínculos con universidades chinas que permitan ampliar las oportunidades de colaboración académica, intercambio de conocimientos y desarrollo de futuras iniciativas conjuntas.
Desde esta perspectiva, SILKLAB refleja el compromiso del Departamento de Ingeniería Industrial de fortalecer su vinculación con el sector productivo, impulsar la colaboración interdisciplinaria y contribuir a la internacionalización de sus actividades, conectando la formación y las capacidades académicas con desafíos del entorno nacional e internacional.
